viernes, 11 de febrero de 2011

Pensando en la palabra "AMOR"


Durante esta semana he estado pensado en la palabra amor, dado que estamos próximos a celebrar el día del amor... (comercialmente hablando) y meditando, viendo algunos comentarios de amigos, algunas escenas de amor que nos muestra el mundo he estado meditando y ustedes podrían enseñarme mucho mas sobre el tema pero bien...


Desde que éramos pequeños y un poco ignorantes (aunque para ser sincera cada dia me doy cuanta de que soy mucho mas ignorante en muchas cosas) escuchábamos con frecuencia la palabra “amor”. No hay duda de que este término es uno de los primeros que uno aprenden a pronunciar sin saber.


No obstante, a medida que crecemos parece que el significado “amor” se va tergiversando y se torna cada vez más oscuro y confuso. Quizá es porque se usa demasiado, podría añadir alguno. (No creo. Yo nunca me canso de decir “mamá” y estoy convencida que siempre me he referido a la misma persona)

El problema es que el término “amor” se ha vanalizado y se aplica a conceptos que desfiguran su verdadero sentido. No hay que desenfundar demasiadas pruebas para demostrar esto. Creo que es sencillo comprender que los términos “amante”, “aventuras amorosas”, “hacer el amor”... no nos evocan precisamente el mismo sentido que cuando decíamos “mamá, te amo”.

Podría parecer entonces que el concepto “amar” tiene varios sentidos, pero esto no es así. El amor verdadero es aquel que se da y se entrega sin intereses ni recompensas, con la única finalidad de hacer feliz a aquel a quien se ama. Por consiguiente, no hay un amor sincero en aquel que tiene varios o varias “amantes” o anda a la caza de “aventuras amorosas”. En estos casos no se percibe una entrega necesariamente sacrificada. Más bien, se refleja todo lo contrario; la cara de un egoísmo oculto bajo la careta del amor.

Hubo un Hombre que dijo: “No hay mayor amor que aquel que da la vida por sus amigos”. Ese Hombre, es Cristo, Dios Encarnado, nos enseña durante su vida lo que significa la misteriosa palabra “amor”. Su vida, pasión y muerte es el testimonio elocuente del verdadero sentido del amor. Amor que es donación; donación que es sacrificio.

Tristemente nuestra sociedad está ya acostumbrada a escuchar “amor” en su sentido más deshumanizado. Sin embargo, el amor que Cristo nos enseña no es un amor sensual, fundamentado en la posesión física y en el placer. Este tipo de amor degrada a la persona al considerarse como un pasajero objeto de gozo y satisfacción.

Cristo se encarnó y se entregó en la cruz para elevar el amor a su sentido más auténtico, a sus más altas cotas y a su más íntima pureza. Con su ejemplo nos enseñó a preocuparnos desinteresadamente por el otro y a ansiar, por encima de todo, el bien del amado.

Es en la cruz donde puede contemplarse la verdad de este amor. A partir de esta verdad se debe definir qué es el amor y, desde este mirada, el cristiano encuentra la orientación de su vivir y de su amor.

Ojalá que el ejemplo de amor-donación que Jesucristo nos transmite con su pasión y muerte nos sirva para analizar si de verdad somos sinceros al afirmar: “te amo”. Que este testimonio nos ayude a emplear esta palabra en su sentido más pleno y genuino.

yo pienso que: El que no ama, es por que no conoce a Dios, por que Dios es amor (1 Jn 4,8). Solo el amor Dios en la nuestra vida, manifestará creíblemente al mundo nuestra fe, daremos un verdadero testimonio de que conocemos a Dios Y creemos en Él!!

CONVIRTIÉNDONOS ASÍ EN VERDADERA SAL Y LUZ PARA EL MUNDO!!!.

El amor crece a través del amor. El amor es « divino » porque proviene de Dios y a Dios nos une y, mediante este proceso unificador, nos transforma en un Nosotros, que supera nuestras divisiones y nos convierte en una sola cosa, hasta que al final Dios sea « todo para todos » (cf. 1 Co 15, 28) (PAPA Benedicto XVI, enciclica Dios es Amor)

1 comentarios:

Marcela Castillo dijo...

Es HERMOSO entender que la representación de amor más grande es la de Jesús en la cruz. ¡Gloria a Dios por eso(:!. Soy también una joven encuentrista y el camino que me ha llevado a entender que ENAMORARSE de Jesús es hermoso, ha sido difícil, y lo sigue siendo cada día, pero es hermosoo(: y jamás lo cambiaría por nada. Lindo Blog. Bendiciones.