jueves 28 de julio de 2011

Los hombres y las Mujeres somos iguales, pero diferentes

El hombre y la mujer fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, lo cual nos da una misma dignidad. Es decir, somos personas con igual dignidad, ni uno, ni otro, es superior o inferior como ser humano.

El libro del Gen. 1, 27 nos dice.

"Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, varón y mujer los creó."

Y mas adelante en Gen. 2, 18 – 25 nos dice.

“Dijo luego el Señor Dios: "No es bueno que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada". Y el Señor Dios formó del suelo todos los animales del campo y todas las aves del cielo y los llevó ante el hombre para ver cómo los llamaba, y para que cada ser viviente tuviese el nombre que el hombre le diera. El hombre puso nombres a todos los ganados, a las aves del cielo y a todos los animales del campo, mas para el hombre no encontró una ayuda adecuada. Entonces el Señor Dios hizo caer un profundo sueño sobre el hombre, el cual se durmió. Y le quitó una de las costillas, rellenando el vacío con carne. De la costilla que el Señor Dios había tomado del hombre formó una mujer y la llevó ante el hombre. Entonces éste exclamó: "Esta vez sí que es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Esta será llamada mujer, porque del varón ha sido tomada." Por eso deja el hombre a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne. Estaban ambos desnudos, el hombre y su mujer, pero no se avergonzaban uno del otro.”

PALABRA DE DIOS.

Si los dos hemos sido creados por Dios, quiere decir que los dos somos amados por Dios. Nuestro Padre vio que el hombre necesitaba ayuda, apoyo y compañía; por eso tomó una de sus costillas para crear a la mujer.

No hizo a la mujer para que los hombres nos sintieran parte de su propiedad, ni para que nosotras nos sintiéramos un objeto de su propiedad, sino para que nos sintiéramos parte y complemento uno del otro.

Dios nos creó diferentes, en cuanto a los rasgos propios, pero de tal manera que nos complementemos. En ello se encuentra la belleza de la relación entre el hombre y la mujer.No nos creó de la cabeza del hombre ni de los pies, sino de su costado para que las mujeres no fuéramos ni mas ni menos que los hombres, sino iguales a ustedes y para ser protegidas y amadas por los hombres.-

De hecho, tanto el hombre como la mujer tienen formas muy diferentes de reaccionar, de captar la verdad, de vivir la fe ... y si analizamos esto, podremos entender reacciones de nuestra pareja que a simple vista no las podríamos comprender.

¿Cuales son estas diferencias?

CARACTERÍSTICAS MASCULINAS

CARACTERÍSTICAS FEMENINAS

ELEMENTOS GENERALES

Actividad
Deseo de dominar
Exigir derechos
Deseo de dirigir, de conducir
Impaciencia, precaución
Deseo de cambiar las cosas

Pasividad
Sometimiento
Bondad
Perseverancia
Precavida
Deseo de conservar la tradición

ELEMENTOS FISIOLÓGICOS

El hombre está hecho para producir vida,
Para crearla, recogerla y hacerla germinar
Y perfeccionarla

La mujer está hecha para conservar la vida.
Para sembrarla

ELEMENTOS SENSITIVOS

Apasionamiento
Deseo de amar y cortejar
Espíritu de aventura
Capta lo general, lo grande, lo lejano El hombre prefiere lo razonable
El peligro lo excita

Afectividad
Deseo de ser amada y cortejada
Castidad, fidelidad
Capta lo particular, los detalle, lo pequeño
La mujer prefiere lo verdadero, lo bello, lo bueno
El peligro la desconcierta

ELEMENTOS INTELECTUALES

Piensa con lógica
Mira al futuro
Se interesa por las cosas
Vive de ideas y planes

Actúa con la lógica del corazón, del sentimiento
Mira, preferentemente al presente, al pasado
Se interesa por las personas, comprende y se compadece
Vive de experiencias

ELEMENTOS VOLITIVOS (DE LA VOLUNTAD)

La voluntad del hombre tiende a su objetivo
El hombre se convence con razones
Obra más conforme a la realidad de los hechos
El hombre teme al sufrimiento

La voluntad de la mujer se influencia por lo personal
La mujer se convence llegándole al corazón Obra más movida por la compasión y la misericordia
La mujer enfrenta con mayor resistencia el sufrimiento

ELEMENTOS RELIGIOSOS

El hombre trata de conocer a Dios
El hombre ora con la cabeza
Cuando se convence del ideal religioso y de su seguimiento, se entrega totalmente

La mujer trata de sentir a Dios
La mujer ora con el corazón
Vive en torno al ideal religioso, pero se fija más en las circunstancias que la rodean que en el mismo ideal

Gracias a todas estas características (dados por estudios, pero son generales y no todos podemos sentirnos aludidas directamente) que distinguen a los hombres de las mujeres y nos hacen diferentes, uno necesita del otro, y el ser diferentes hace que su relación se enriquezca. A pesar de las diferencias físicas y emocionales, no olvidemos que Dios creó al hombre y a la mujer con igualdad de dignidad como personas, Y MAS AUN QUE TODOS SOMOS SUS HIJOS E HIJAS Y NOS AMA CON AMOR ETERNO, QUE MANDO A U HIJO UNICO POR TODOS NOSOTROS.-

Es importante saber y reflexionar lo que nos dice el catecismo de la Iglesia católica:

En la TERCERA PARTE: LA VIDA EN CRISTO, en la SEGUNDA SECCIÓN: LOS DIEZ MANDAMIENTOS, en el CAPÍTULO SEGUNDO «AMARÁS A TU PRÓJIMO COMO A TI MISMO» ARTÍCULO 6 “ EL SEXTO MANDAMIENTO”

I. “Hombre y mujer los creó...”

2331 “Dios es amor y vive en sí mismo un misterio de comunión personal de amor. Creándola a su imagen [...] Dios inscribe en la humanidad del hombre y de la mujer la vocación, y consiguientemente la capacidad y la responsabilidad del amor y de la comunión” (FC 11).

“Dios creó el hombre a imagen suya; [...] hombre y mujer los creó” (Gn 1, 27). “Creced y multiplicaos” (Gn 1, 28); “el día en que Dios creó al hombre, le hizo a imagen de Dios. Los creó varón y hembra, los bendijo, y los llamó “Hombre” en el día de su creación” (Gn 5, 1-2).

2332 La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de su cuerpo y de su alma. Concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión con otro.

2333 Corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y aceptar su identidad sexual. La diferencia y la complementariedad físicas, morales y espirituales, están orientadas a los bienes del matrimonio y al desarrollo de la vida familiar. La armonía de la pareja humana y de la sociedad depende en parte de la manera en que son vividas entre los sexos la complementariedad, la necesidad y el apoyo mutuos.

2334 «Creando al hombre “varón y mujer”, Dios da la dignidad personal de igual modo al hombre y a la mujer» (FC 22; cf GS 49, 2). “El hombre es una persona, y esto se aplica en la misma medida al hombre y a la mujer, porque los dos fueron creados a imagen y semejanza de un Dios personal” (MD 6).

2335 Cada uno de los dos sexos es, con una dignidad igual, aunque de manera distinta, imagen del poder y de la ternura de Dios. La unión del hombre y de la mujer en el matrimonio es una manera de imitar en la carne la generosidad y la fecundidad del Creador: “El hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” (Gn 2, 24). De esta unión proceden todas las generaciones humanas (cf Gn 4, 1-2.25-26; 5, 1).

JOVENES, HOMBRES Y MUJERES, al Descubrirnos mutuamente como diferentes y complementarios es sabiduría humana y cristiana. Dios nos hizo compañeros del camino, para ayudarnos, acompañarnos y complementarnos.

Para vivir acertadamente las diferencias y complementariedad entre hombre y mujer:

1. ACEPTAR realmente que hemos sido creados diferentes por Dios

2. RESPETAR la dignidad de la otra persona y sus valores propios

3. DESCUBRIR Y APRECIAR lo que nos une y nos complementa

4. Reconocer que TODOS LOS HOMBRES Y TODAS LAS MUJERES SOMOS VERDADEROS HIJOS E HIJAS DE DIOS

5. Reconocer y amar que JESÚS DIO LA VIDA EN LA CRUZ Y HA RESUCITADO, POR TODOS LOS HOMBRES Y LAS MUJERES DEL MUNDO.-

Así que JOVENES a pesar que el mundo nos llama a estar en constante disputa entre hombres y mujeres e incluso nos impulsa a llamarnos entre los unos y los otros el “sexo opuesto”, sabemos que somos “COMPLEMENTARIOS” Iguales como hijos de Dios, pero con características DIFERENTES, que nos ayudan a COMPLEMENTARNOS y al aceptar esta realidad viviremos de una mejor manera.-

Se que es difícil, pero estamos llamados a ser esa “sal y luz en el mundo” y a pesar de lo difícil que se vuelva el convivir entre HOMBRES Y MUJERES, en la familia, en le trabajo, en los estudios, en la iglesia y en todos los ámbitos de nuestra vida, como Jóvenes que hemos tenido un encuentro personal con CRISTO, debemos llevar siempre en nuestra mente y corazón el mandamiento que Jesús nos dejo: “Amarnos los unos a los otros, como Él nos ama”.-

¡Cristo en medio de nosotros…

…está y estará!